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domingo, 6 de mayo de 2018

La NASA lanza la nave 'Insight', que investigará la geología de Marte.


La NASA ha lanzado este sábado la nave InSight, un módulo aterrizador que se posará siete meses después en Marte con el objetivo de analizar sus capas más profundas y los llamados 'marsquakes', sucesos sísmicos similares a los terremotos terrestres. Mientras que otras misiones se han volcado en la atmósfera y en la superficie, Insight inaugura la era de la exploración geológica profunda.
analizará los signos vitales de Marte: su pulso (sismología), su temperatura (flujo de calor) y sus reflejos (radiociencia). Será el primer chequeo exhaustivo desde que el planeta se formó hace 4.500 millones de años", destaca en un comunicado la agencia espacial de Estados Unidos.
El lanzamiento del robot se ha realizado a las 13 horas de este sábado desde la base área de Vandenberg, en California. Y, si no surgen contratiempos, la llegada a Marte se producirá el próximo 26 de noviembre tras un recorrido de unos 485 millones de kilómetros. La vita útil en el lugar de aterrizaje, en la región volcánica de Elysion Planitia, se estima en dos años.
El despegue estaba programado para marzo del 2016, pero la NASA lo suspendió debido a problemas técnicos en su principal herramienta científica, el sismógrafo SEIS.
"Nuestro planeta y Marte fueron moldeados a partir de los mismos materiales primordiales, pero luego se volvieron diferentes. ¿Por qué no compartieron el mismo destino?", se pregunta la NASA. Al comparar el interior de la Tierra con el de su planeta vecino, los investigadores esperan tener una mejor comprensión de nuestro sistema solar. "Lo que aprendan podría ayudar a buscar exoplanetas similares a la Tierra y a determinar cuáles podrían sustentar vida -prosigue la agencia-. InSight es una misión a Marte, pero es mucho más que una misión a Marte".
Uno de los aspectos más destacados de InSight es que tratará de captar los sorprendentes 'marsquakes' o martemotos. La NASA no ha intentado hacer este tipo de ciencia desde las misiones Viking, en los años 70 del pasado siglo, que ya iban equipados con sismómetros situados en su parte superior. El de InSight, en cambio, se colocará directamente sobre la superficie marciana, lo que proporcionará datos mucho más precisos.
Los científicos han observado diversas evidencias que sugieren que Marte sufre temblores. Sin embargo, a diferencia de los terremotos terrestres, causados principalmente por las placas tectónicas en movimiento, los 'marsquakes' estarían causados ​presuntamente ​por otros tipos de actividad, como el vulcanismo y las grietas que se forman en la corteza del planeta. Además, los impactos de meteoritos también pueden crear ondas sísmicas.
"Cada 'marsquake' será como un reflejo que ilumina la estructura del interior del planeta", destaca poéticamente la NASA. Al estudiar cómo las ondas sísmicas pasan a través de las diferentes capas del planeta (la corteza, el manto y el núcleo), los científicos pueden deducir de qué están compuestas. "La sismología es como tomar una radiografía del interior de Marte", insiste. Los científicos confían en captar entre una docena y cien terremotos en el transcurso de los dos años de misión.
Entre los instrumentos científicos a bordo se encuentra también Twins, una estación medioambiental cuya construcción, diseño y operación se ha coordinado desde el Centro de Astrobiología de Madrid (CAB-INTA), y que monitorizará las condiciones ambientales en la zona de aterrizaje de manera continua durante los dos años de misión.
Los cometidos de InSight no concluyen allí. Marte es hogar de algunas características volcánicas impresionantes. Eso incluye a Tharsis, una meseta con algunos de los mayores volcanes del Sistema Solar. "El calor que escapa de las profundidades del planeta conduce a la formación de este tipo de características. El robot incluye una sonda de calor autocomprimible que excavará hasta cinco metros en el suelo marciano para medir el flujo de calor del interior del planeta. "Al combinar la velocidad del flujo de calor con otros datos de InSight, se revelará cómo la energía dentro del planeta genera cambios en la superficie", dice la agencia espacial.
Además, a bordo de la misma nave viaja otro experimento llamado Mars Cube One (MarCO) que consiste en dos mininaves espaciales diseñadas para probar nuevas capacidades de comunicación y navegación para futuras misiones. "Su objetivo es probar nuevos equipos miniaturizados de comunicación en el espacio profundo -concluye la NASA-. Si los MarCO logran llegar a Marte, pueden retransmitir datos de InSight a medida que ingresan a la atmósfera y las tierras marcianas".
InSight será la primera misión estadounidense de ámbito interplanetario que parte desde la costa oeste. Lo habitual es lanzarlos desde Cabo Cañaveral, en Florida, en dirección este -hacia el mar, para evitar problemas de caídas accidentales- y así aprovechar el empuje de la rotación terrestre. Sin embargo, InSight partirá desde la base aérea de Vandenberg, en California. El motivo es que el cohete encargado del lanzamiento, el Atlas V-401, es lo suficientemente potente como para volar hacia el sur, en dirección al mar, lo que aumenta la disponibilidad horaria. De hecho, si no fuera posible el despegue del sábado, hay margen para reprogramar la misión hasta el 8 de junio.
La elección del lugar de aterrizaje no ha sido casual. Elysium Planitia fue cuidadosamente seleccionada por su seguridad (emplazamiento cerca del ecuador en una región sin grandes desniveles) y por su acceso a la luz solar (sin colinas ni grandes rocas dispersas que entorpezcan la radiación). No hay tampoco grandes inclinaciones. La NASA da por hecho que la cámara situada en el largo brazo robótico de la nave captará fotos panorámicas de aspecto muy monocorde. Los dos destinos alternativos, Isidis Planitia y Valles Marineris, fueron desechados por demasiado ventosos.

lunes, 13 de junio de 2016

Jacinto Convit Garcia.

Jacinto Convit  García(nacio en Caracas, el
11 de
Jacinto Convit  García
septiembre
de 1913 y murió el 12 de mayo de 2014) fue un médico y científico venezolano, conocido por desarrollar la vacuna contra la  leismaniosis y la  lepra. Recibió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 1987 y fue nominado al Premio Nóbel de Medicina en 1988. Falleció a la edad de 100 años.
Nació en Caracas, en la populosa parroquia de La Pastora, el 11 de septiembre de 1913, hijo de madre venezolana, Flora García Marrero, de origen canario y un español de origen catalán, Francesc Convit i Marti, naturalizado venezolano
El célebre científico venezolano, Jacinto Convit, quien creó la vacuna contra la temible lepra y leishmaniasis, murió hoy a los 100 años, en Caracas, Venezuela.
Por sus descubrimientos científicos, fue presentado en 1988 como candidato al premio Nobel de Medicina, que no le fue otorgado.
No obstante, el año anterior había recibido el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
En febrero del 2011 fue condecorado con la Legión de Honor, una de las más altas distinciones que otorga Francia.
Convit fundó el Instituto de Dermatología, denominado después el Instituto de Biomedicina de Caracas (IBC), que dirigió desde 1972. Dicha entidad es la sede del Centro Internacional de Investigaciones y Adiestramiento sobre Lepra y Enfermedades Afines, de la Organización Panamericana y Mundial de la Salud.
Jacinto Convit García nació en la parroquia La Pastora, del municipio Libertador de Caracas, Venezuela, el 11 de septiembre de 1913. Fue hijo de un catalán nacionalizado venezolano y una venezolana con raíces canarias.
Estudió en el Liceo Caracas y después en el Colegio Andrés Bello, a donde fue alumno del quien fuera presidente de Venezuela, Rómulo Gallegos.
Ingresó en 1932 a la escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, obteniendo en 1938 el título de doctor en Ciencias Médicas.
La noticia de su muerte fue comunicada hoy por la Fundación Jacinto Convit. Los actos velatorios y funerarios, serán celebrados en el Cementerio del Este mañana martes después del mediodía.

jueves, 3 de mayo de 2012

Dos universidades de Uruguay participan en un proyecto de colonización lunar subterránea

majillos

 Las Universidades Católica y ORT de arquitectura de Uruguay participan en un concurso organizado por la NASA en Cabo Cañaveral que persigue la construcción de una colonia subterránea en la Luna.
Según recoge El Observador, ambas instituciones se han asociado con un equipo de estudiantes de ingeniería de la Universidad de Clarkson (New Jersey, EEUU), para una aventura que, por primera vez, se abre oficialmente a participantes extranjeros. Así, también participa en el evento un equipo venido de Corea de Sur y otro de Alemania.
No obstante, ya en 2010 y 2011 otros grupos de estudiantes uruguayos pudieron formar parte del certamen, animados en ambas ocasiones por las ideas del arquitecto italiano Girogio Giaviraghi, muy vinculado con el país. En aquellas ediciones, las misiones fueron en la misma linea. Así, los aspirantes a arquitecto tuvieron que idear una colonia en Marte y otra en la Luna, respectivamente.
La Luna vista desde el espacio
En ambas ocasiones consiguieron colarse en el podio de los ganadores, cosechando dos tercer puestos entre 15 universidades participantes. Veremos si este año son capaces de hacer lo propio la arquitecta Adela Giménez y los estudiantes Pablo Acosta, Lucía Borche, Maximiliano Pereira y Gimena Rosas, todos debutantes en esto de colonizar el espacio, que serán quienes viajen el próximo 3 de junio a Cavo Cañaveral para defender su idea.
El proyecto, con muy alta dificultad, debe ser pensado para ejecutar por máquinas autónomas que realicen tareas de excavación y mezcla que sean capaces de preparar el terreno y los materiales a utilizar.
Pero no solo eso. También se requiere el desarrollo de una burbuja de oxígeno dotada de un ambiente habitable para seres humanos, autosustentable, con energía propia generada a partir de los rayos del sol, y en la que la gente sea capaz de cultivar sus propios alimentos.